II—El Informático y el Rinoceronte
Palabras clave: rinoceronte, llaves de coche, batería. En la sala hay tres tipos de personas bien diferenciadas. Los primeros son los nuevos, los que no suelen hacer cosas de este estilo, los que necesitan el curro realmente. A los que les tiemblan las piernas, están inquietos, empapados de sudor y tienen ojos de no haber dormido. Los segundos son los que ya están experimentados. No necesitan hacer esto, pero han pensado que con unos cuantos palos más se pueden comprar un Mazda amarillo y presumirlo por el barrio. Han venido en chándal y están aburridos en su silla, algunos incluso dormidos, esperando a que él les llame. El tercero es una única persona. El único que es capaz de estar completamente serio, de pie, inmóvil, con la mirada al frente. Dos metros de planta, cien kilos dentro del frac y un cráneo duro como el granito le hacen respetarse y recibir el nombre por el que se le conoce: el Rinoceronte. Es el guarda más fiel del Sr. Jiménez y se rumorea que ha termin...